Productos LC La Corberana S.L. es una empresa dedicada al diseño, fabricación y comercialización de productos químicos destinados a la limpieza, desinfección, tratamiento de aguas, mantenimiento de piscinas, procesos industriales e higiene personal. También comercializa accesorios y complementos para estas materias. Así mismo, posee un equipo de ingenieros químicos que asesora a sus clientes en materia de limpieza, desinfección y tratamientos de aguas; buscando la mejor solución para cada cliente e incluso diseñando y montando las instalaciones más adecuadas.
Ubicada en Corbera, pueblo valenciano que respira en las riberas del rio Júcar, su personal es competente, dinámico, trabajador y cordial.

Hoy en día, sus instalaciones se ubican en una finca de más de una hectárea, de la cual se utilizan unos 5000 metros para el desarrollo de la actividad y el resto para cultivos de naranjos, fruta reina de los parajes valencianos.

La Corberana es una empresa cuya finalidad es velar por la limpieza y desinfección en el mundo. Contribuye al bienestar de la sociedad, expulsando todos los agentes malolientes e insalubres de las estancias en las que entran sus productos. Hoy en día, miles de personas confían en La Corberana, confían en “su amigo más limpio”.

Pero su tarea no se detiene aquí: los químicos e ingenieros de su departamento de investigación, desarrollo e innovación (I D i), está en continuo estudio de nuevas fórmulas y productos más eficaces, y de mejorar sus procesos industriales, haciendo que estos y sus productos están en armonía con el medio ambiente, es decir, no contribuyen a su degradación; buscando siempre el desarrollo sostenible de sus procesos y el vertido cero.

En definitiva buscamos la plena satisfacción de nuestros clientes, colaboradores y de la sociedad en general.

Todo se remonta al año 1960, cuando D. Enrique Torres Tomás compra una antigua casa, de su pueblo natal, Corbera, que había sido utilizada para la fabricación de lejía. Un año después y utilizando dos bidones, que como anécdota se contará que estaban agujereados y los tapaba con tapones de corcho para que no se salieran, D. Enrique decide fabricar lejía y comercializarla, fundando así: La Corberana. Compra un furgón, y la comercializa él mismo después de levantarse a las cuatro de la mañana e ir a comprar al mercado las mejores frutas y verduras para que lo vendiese su madre en una tienda que tenían; trabajaba entre 14 y 17 horas diarias.
Unos diez años después, y poseyendo ya una buena clientela, debido a su alegre carácter de buena persona, decide complementar la gama de sus productos para atender mejor a dicha clientela, empezando a comercializar detergentes de la casa CAMP. Alrededor del año 1977 decide fabricar el mismo los detergentes, viéndose así su carácter innovador. En 1982, el incremento de las ventas obliga a D. Enrique a inaugurar una nueva planta de fabricación y almacén de 500 metros cuadrados, dentro de una parcela de 4000 metros cuadrados. En las nuevas instalaciones ya se cuenta con una máquina automática de llenado de lejía de 1 litro. Este mismo año, y después de quince días de la inauguración, se produce la famosa «Pantanada de Tous» anegando por completo las nuevas instalaciones y causando gran cuantía de daños. Pero la fidelidad de sus clientes, y la confianza que tienen en sus productos, hacen que La Corberana pronto recupere su funcionamiento habitual, y es mucho de agradecer, pues al estar acabada de inaugurar, aún no se había formalizado el seguro, y se tuvo que hacer frente a todos los gastos personalmente, arduo esfuerzo, pues las nuevas instalaciones habían dejado sin dinero al dueño.
Seis años después se construye una nueva nave, ampliándose así la fábrica en 400 m2 edificados, proveyéndose de unas instalaciones punteras en la fecha para la fabricación y envasado semi-automático de detergentes. Al mismo tiempo se construye un edificio para oficinas y se incorpora ya a tiempo total, en calidad de accionista y directora administrativa Dª. Rosa Fabiá Martí, esposa del fundador.
En 1992 se cambia el nombre fiscal a Productos LC La Corberana S.L. En la década de los noventa se modernizan las instalaciones y se compra una máquina para la fabricación de envases de polietileno de dos y cinco litros. También se automatiza el envasado de productos detergentes y desengrasantes y se compran terrenos al lado de la fábrica para posibles ampliaciones.
Desde el año 2000 hasta hoy se han construido otras dos naves anexas a las anteriores, una de almacén, y otra para fabricación de hipocloritos y ácidos. También se han construido nuevas oficinas, un comedor y una exposición para la venta. Se ha modernizado, con las últimas tecnologías, el envasado de lejías y detergentes y se ha automatizado toda la fabricación de lejías e hipocloritos. En esta década también se ha instalado un detector de pinchazos en las botellas que fabricamos, y un sistema de almacenamiento automático de los envases fabricados. Se ha consolidado el equipo de gerencia e I D i con la incorporación a la empresa de dos dobles ingenieros: químicos e industriales. También se compra de un equipo de diseño e impresión de etiquetas para lograr, una vez más, mayor flexibilidad.
La suma de todos estos años ha hecho que hoy en día La Corberana cuente con:
• Capacidad de almacenamiento: 600 palés.
• Capacidad de almacenamiento de envases vacíos: 30.000.
• Capacidad de envasado de productos clorados: 5.000 litros/hora.
• Capacidad de envasado de productos viscosos: 5.000 litros/hora.
• Capacidad de fabricación de productos clorados: 10.000 litros/hora.
• Capacidad de fabricación de detergentes y desengrasantes: 21.000 litros/día.
• Capacidad de almacenamiento de materias primas: 169.000 litros.
• Y que aparte de los transportistas externos, para la distribución de sus productos cuente con tres furgonetas, dos coches y tres camiones de hasta 18 toneladas.

La Corberana se dedica a la creación de productos químicos que hagan más agradable la vida de nuestros clientes, mejorando la limpieza, desinfección e imagen, tanto de ellos, como de su entorno. Somos conscientes que éste, el entorno, es el billete de ida al futuro para las nuevas generaciones, por eso, nuestros procesos se están mejorando continuamente siempre buscando la eficacia y excelencia en los productos, cumpliendo con todos los requisitos legales y de nuestros clientes, y buscando los tonos verdes en el Medio Ambiente: vertido cero, reutilización, reciclaje, uso de materias primas más ecológicas, minimizar y gestionar adecuadamente los residuos, utilización sostenible de los recursos naturales, etc. También sabemos que para crear ese producto “verde” que haga más feliz a nuestros clientes, necesitamos contar, y mimar, a nuestra gente, por eso, priorizamos el trabajo en equipo y la familiaridad con nuestros colaboradores, proveedores y empleados, así como la formación, la seguridad y comodidad laboral de estos últimos.

Y para que todo este pastel hornee bien, apostamos por tener todos nuestros procedimientos optimizados, estandarizados, informatizados, automatizados al máximo y asimilados por nuestros empleados. Estos usarán para realizarlos el conocimiento adquirido por La Corberana durante más de cincuenta años vendiendo química. Años fecundos gracias a las estrategias de sus directivos, siempre alimentadas por la investigación y el desarrollo, las nuevas tecnologías y materiales, y la búsqueda de las sinergias entre la ciencia, las personas, la creatividad y el ecosistema al servicio de la empresa, y por lo tanto, de nuestros clientes y de la sociedad en general.